Posteado por: MJV en: 2007-06-22

Camino a San Fernando.
Las cinco de la mañana un viaje que realizar, llego al Terminal donde el autobús me llevará a mi destino. Es un sitio realmente miserable, sucio, los perros enfermos de ácaros deambulan de un lado para el otro; mi autobús sale dentro de dos horas… Mi paciencia es medida.Mientras espero en un banco de cemento se me acerca alguien, y me pregunta la hora, creo que mas que por la hora quería romper el hielo porque seríamos acompañantes desde allí hasta mi destino.
Ella es una mujer madura, me pregunta hacia dónde iba, ella va a San Fernando de Apure –Sabana adentro- un pueblo hermoso en los llanos Sur de mi país.Inmensas llanuras apureñas, los esteros, territorio anegado en invierno…El sonido del guaitacamino celoso de sus pasos; olor a madrugada, rocío salvaje de lo no tocado. Todavía no recuerdo bien de que empezamos a hablar pero lo que pude decirle no es más interesante de lo que me contó: Cuando joven vivía en el campo, tierras que pasaron de generación en generación, pero los tiempos cambian, y entre una sonrisa me cuenta que blandía una escopeta de vez en cuando para alejar a los cuatreros o presumidos en contra de “Indefensas mujeres”.
Recuerda muchísimo las noches de luna llena, en donde el sonido del viento se pierde entre las ramas de los chaparros y araguaneyes. Figuras fantasmagóricas parecían formar cuando el viento las mecía; olor a mastranto al clarear el día. Al pasar el tiempo deciden ella y su familia viajar a la ciudad más cercana y vivir allí. Aun siendo muy madura tiene muchos rasgos de esa belleza natural que adquirió en San Fernando, sus manos y sus pies muy cuidados; muy dulce al hablar y extremadamente cariñosa. Saliendo de la adolescencia decide trabajar(es peluquera). Con acento y con gravedad en sus palabras resalta que sus clientes eran sagrados por que se considera una mujer con muchos principios…Fuerte como el verano con sus días de sol inclemente, noches tan frescas que no se recuerda que se está en verano; se agradece el murmullo que acaricia el rostro. Verano.
Se enamoró locamente de un joven; él nunca le hizo caso, cruzaban palabras pero su relación era la de un cliente más…Nunca cruzó esa línea –Me vuelve a resaltar. Al pasar el tiempo conoció a quien sería su primer esposo…el día de de la boda por la iglesia ella no asistió, dejándolo plantado a la puerta de la iglesia; le pregunté por que hizo eso, y me contestó que por unos minutos se imaginó como sería su vida con él, sólo eso. Era la fiesta del pueblo y la noche de gala, en donde todos van a disfrutar; allí conoció a su segundo esposo, el pobre tuvo que ingeniárselas para atrapar a esta mujer tan independiente –Se ríe. Esta vez si se casó, tuvo sus hijos, tiene nietos ya, y hace dos años se divorció.
Pero eso no es todo ¡se va a volver a casar!… No podía creer lo que me estaba diciendo. ¿Recuerda el joven que me tenía locamente enamorada cuando joven? Pues ése será mi próximo esposo; voy camino a San Fernando para arreglar lo de nuestro matrimonio, allí me esta esperando él y toda la familia.No aguanté la curiosidad y le pregunte: -¿Qué se siente después de tantos años vividos reencontrarse con su Pasado?
Me respondió que nunca dejó de tener ese anhelo en su corazón, porque siempre fue mujer de un solo hombre. Después de escuchar tantas palabras, y pensar hasta llegar a mi destino; recordé que al anhelar algo con tanta fuerza se debe tener cuidado porque puede hacerse realidad. Muchos pueden juzgar, que mas da, pues no le importa, seguro que no; ha vivido mucho como para decir que no valió la pena todo lo que encontró en su camino, aún lo que le queda por caminar es parte de su vida.
ESTRELLA QUE ALUMBRA MIS PASOS
ENSEÑAME EL CAMINO ANDAR
MI VOZ RELÁMPAGO Y ESTRUENDO GRITANDO LLANURA LLANURA DÓNDE ANDARÁS!
MIS PASOS LLANURA TE ENCUENTRAN
PARA NO PERDERME JAMÁS.
MJV.
SocialVibe